3.16.2006

I dance,

tiene ritmo, sabe mover su cuerpo
los negros bailan como los dioses
lo importante es el compás de tus caderas
un calzado cómodo es fundamental
es conveniente comer poco y varias horas antes
cuanto más descargada la vejiga, mejor, mejor.
estar relajado y confiar en el compañero de baile.
matizar los movimientos y esperar los momentos justos para el salto
sonreír, todo el rato, deberse al público, tu público, nuestro país
primordial saberse la letra de las canciones
ropa ceñida y brillante, de lycra.
saber parar a tiempo.
sudar por lo bajo, el swing en alto.
tener un az en la manga, siempre.
respirar
liberar gases sin miedo a defecarse
recordar que siempre se puede corregir los errores
saber que bailar es un gran ejercicio fisico-moral
no olvidar que es para toda la vida
un secreto: bailar trae suerte!

I dance,
soLets dance till...


mira el video
http://youtube.com/watch?v=vBL3OCFBsQI

3.07.2006

viajar según


viajar, según un japonés

el ala suelta una pluma
la sombra pasa sin hacer ruido
tronco llega a la cascada


viajar, según un argentino

Arriba!
Los pantalones en la parte de abajo de la maleta, luego las camisetas, no, sin bolsas, que manía la bolsa, profilaxis contra qué, cuál es el peligro, la bolsa pesa, molesta, resbala, es obsesiva, represiva, dejen a mi ropa que se funda en el espacio, se impregne del olor de otras miles de maletas que conviven en un deposito helado a 10.000km de altura, Teléfono!
sí, me voy mañana, sí, muy poco tiempo, y no se, tal vez en unos meses, no se aún, sí, espero que pronto, dale, te quiero, chau,
La comida!
no, está bien así, no está crudo, lo como así, no pasa nada, mamá, querés vino? un poco de queso y dulce, fruta?
Teléfono!
hola abuela, mañana por la mañana, estoy en eso, recién empecé a hacerla, claro, sí, gracias abuela, cuidate, y creo que vendré pronto, dale pasame con el abuelo, mañana por la mañana, estoy haciéndola ahora, sí, ahora empecé, claro, sí, gracias abuelo, cuidate vos también, nos vemos pronto.
Timbre!
pasen, estoy haciendo la maleta, sí, valija eso, quieren tomar algo? y más o menos, tampoco tan nervioso, lo que pasa que
Teléfono!
hola tía, si, mañana por la mañana, si, todo bien, dale, gracias, vos también, un beso,
Timbre!
Hola, pasen, están los chicos, ahora voy, sí, estoy haciendo la maleta y
Teléfono!
hola, sí, mañana
Timbre!
dónde guardaste el dinero? no te preocupes
Teléfono!
me lleva mi viejo
Timbre!
estoy con
La cena!
pidamos pizza, cuántos somos?
Timbre!
La pizza, cómo que no tiene cambio?!
Teléfono!
Timbre!Me Voy!

2.28.2006

los abuelos





Querés que te prepare un tostado? Te hiervo un huevito. Ve comiendo el queso con pan, mientras te preparo el tostado. Vino? Te corto tomate fresco, el de casa. Tas cansado? Te preparo la cama? Te hago un huevito duro, no? Agua? Trae hielo, Manuel. Nosotros ya comimos. No puedo comer mucho. Hoy a la noche solo un te, me agarra taquicardia, a tu abuela le han hecho todos los estudios. Mi madre dice: a tu abuela le han hecho un documental del cuerpo, la grabaron toda y la estudiaron, mientras come una tostada de queso Finlandia, imitación argenta del Filadelfia. Mis abuelos: entonces diálogo continuo, circular, casi porque rima y porque sirve, astral. Mis abuelos hablan, constantemente, sin parar, el solo mero hecho de pensar un minuto de silencio podría generar un derramado sentimiento de incomodidad, de no hospitalidad. Continuo heterogéneo, ecléctico, puramente emocional, la asociación libre, profesional y afinada. Mi abuelo es un gran narrador, sentido relator de su vida. Hacedor de su mito, el mito personal llevado con silencio y paciencia, pero no por eso lleno de orgullo, locura y pasión. Mi abuelo no para de hablar de todo lo que se le pueda ocurrir, claro, temas recurrentes a saber: guerra civil, España de los años cuarenta, los catalanes, los primeros años en Argentina, el trabajo, este país ya no es lo que era antes, las cosas cambiaron, antes sobraba el trabajo, tu padre, mi padre, digo, que habla todo el rato de mi padre, se metió en política, yo intentaba hacerlo entrar en razón existe una versión diferente sobre esos hechos, relatada por otro mítico relator, mi padre, tu padre siguió militando hasta que mataron a su amigo, Raúl, mi segundo nombre recuerdo en el instante, una ristra de historias tétricas se suceden siempre ante un hecho triste, en general todas las historias son hechos tristes, deformación profesional trágica de la memoria cuando supera los ochenta años. Historias que marcan la trayectoria de la bala, del hombre bala, mi padre entonces en el circo sería el hombre bala, con un hijo bala, un hijo hombre que está como un cañón y paro, gracias amor por avisarme. Y mi abuelo no para, mi abuela que interrumpe con cosas como la manzana es tierna, me duele la rodilla, sabes que no puedo comer nada con sal, el kinesiólogo lo echaron donde tenía los aparatos y no puede atenderme, sabe más que el doctor Arqueta, la calor me mata, que calor y así, interrumpidamente puede hablar del calor y de la comida hasta lograr la pura abstracción de lo que dice, puntos como decir que no tomará mate y a los dos minutos estamos tomando mate. Podés creerlo, mi amor? Compartir todo esto con vos, eso digo. Podés creerlo? Podés imaginarlo, periquillo? Claro, horas de teléfono, de mails y palabras que intentan atrapar este tripy de emociones increíbles, de amor inconmensurable, plagado de puestas en escenas únicas y donde lo efímero es lo que prevalece en cada uno de los happenings autobiográficos que me genero. Tres días en el mar con mis abuelos. Solos. Solo 14 días en Buenos Aires. 3 en Mar de Ajo. Ciudad fantasma de mar, eterno derrumbe de lo no erigido. Mientras, mi abuelo no para de contarme una y otra vez, las mismas historias. Se arriesga hasta límites poco probables para gente de su edad. Hablarle de vos, de una relación homosexual, gay, maricon, produjo un avance increíble en el terreno de la confianza, mi abuelo, el gran relator, está suelto. Quiere más. Se anima. Como Juanma, que decidió hablar, no para, repite, continua, retoma, la idea es no parar, la no idea es no dejar de hablar, no por miedo al silencio, a la descortesía o cualquier sentimiento moral pedorro adulto, Juanma no para de hablar porque le gusta hablar, el hablar, las palabras, el sonido, del decir, la sonoridad de una erre, de una eme, porque con tres años hasta el devaluado acto de la palabra se convierte en una explosión de sensaciones, de juego de estímulo respuesta, la cara de la abuela Maruja cuando Juanma pronuncia la de, la ele, la jota, la cara de la bisabuela Amelia que se sorprende ante el solo hecho que hable, Juanma sabe esto y mucho más, por eso no para, como regalo, como agradecimiento al amor inmenso que recibe de todas esas mujeres maravillosas que conforman su familia, o lo que sean todos esos que él no sabe quien es hijo papá mamá o tío de quien, están los papás, las mámas y los abuelos, los demás son todos amigos. Si, amor, mi sobrino piensa que somos amigo, que Bob esponja es su amigo y que yo soy amigo de mi papá y aparte de ser su tío, además de ser amigo de mi hermana, todos amigos, una visión increíblemente revolucionaria de la vida, como el mundo de Bob el constructor, que todos son amigos y maricones. Bob, el tema recurrente de Juanma. Todas su variantes abuelo, abuelo, podemos ir al Easy, a ver a Bob el constructor. El esponsoreo de la ilusión, la gran superficie de venta alemana, cliente de mi padre, Easy, no solo contento con hacer feliz a la familia de mi sobrino, de hacerme feliz a mi y todo lo que mi buenaventura me deja repartir, todo lo que el dinero puede pagar, no contento con eso, también esponsorea la ilusión de mi sobrino, Bob el constructor tiene una embajada y esa es Easy, supermercados de artículos del hogar, construcción y decoración, patios de comidas y estacionamiento amplio, con servicio móvil de limpieza de coches, última fiebre en materia de estacionamiento, mi amor. Me lo quisieron lavar y no me deje, se que no te hubiera gustado que me laven el auto, así, porque si, de buenas a primeras, che. Sabes que yo me hubiera dejado, pero pensé en vos, hasta en eso, amor, hasta cuando tengo que limpiar el coche, y pensé, y dije: No, gracias. Gracias. Cuantas cosas podría asociar a este concepto, cuanta locura surrealista recurrente en mi y en todos los que me conocen, un saludo a mi viejos y a mi tíos que me están mirando. Mentira, mis tíos no me miran. Paro, obscenidad no controlada por la sensura de la autobiografía. Y mi sobrino no para, es una fuente inagotable de amor, de estímulo, una tranquilidad artística, che. Algo que decir, para toda la vida. Tenga un sobrino, se lo recomiendo. Tenga una hermana maravillosaquesafódelageneraciónbarbieytienedosparesdehuevos y que ella tenga un hijo. Y si puede, tenga un abuelo que se anima, que se arriesga, decía antes que antes me pusiera a asociar cosas de antes. Mi abuelo llega a límites de hablarme de ex novias de mi padre, una chica de Lomas de Zamora, muy buena chica, su madre no quería que estuviera con tu padre porque era un comunista, maoísta finalmente, cosa irrelevante para el 98% de los mortales que lo rodean a mi padre, salvo a mi, intuyo que ser o no ser maoísta, debe ser la clave, de pelo largo, y ella era de buena familia, abogados, eran cultos, pero bueno, luego conoció a Maruja que de repente ya no es mi madre, sino Maruja, una chica de 23 años, guapísima y plagada de misterios, y el la dejo a la chica de Lomas de Zamora, cómo se llamaba? No me acuerdo, Manuel, y tu padre la dejo porque la madre no quería que estuvieran juntos, intriga absoluta irresoluble de cuál fue la verdadera historia de este otro relato mítico de mi abuelo, y conoció a Maruja. Hay un raro ambiente en la conversación, algo quiere decirme el gran relator pero no se anima, se acuerda que Maruja es también mi madre, pero aún así, se anima, se arriesga y avanza, y me empieza a contar una historia mucho más surrealista que las tristes asociaciones post modernas que tan caro es de nuestra generación incapaz de poder expresar algo sin histeria y prisa, generación barbie primero, luego la generación estrés, stress generation, que poco se anima, mucho menos que mi abuelo, que empieza a contarme una historia de aumentos de sueldos, mi madre llorando, de mi padre defendiendo el sueldo y que buena manzana la que compramos, ay! La calor. Mi abuela se acaba de unir al grupo, tal vez, con el mayor talento, el de siempre aparecer en el momento justo de los compromisos o de las palabras o actos que pudieran generar algún conflicto, acá se habla de mi rodilla, de mi aorta y de la calor, tirana absoluta de las conversaciones, con la gracia y frescura de la doctora Queen en versión argento-gallego sin lejano oeste y más cercano a profundo inmigrante gallego que creció a los golpes en una Argentina siempre en llamas. Mi abuelo, para. No sigue, se une al tiroteo de las palabras de mi abuela y dejamos el llanto de mi madre, la lucha de sueldos y el frigorífico. Mito absoluto, nace una estrella. Nace la adrenalina. Locura generada por el discurso del Gran Relator. Quiero saber más, claro. Con la tranquilidad del que no espera verdad sino aromas y sueños, escenas abstractas e improbables, sin sentido más que el mero hecho de generarlas. Escucharlas. Y repetidamente, como tanto a él le gusta, o le sale, o vaya uno a saber que se le pasa por la cabeza de un abuelo, por la cabeza de un sobrino, de un niño de 7 años que tiene que repetir en un cuaderno, decenas de renglones con la misma palabra, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, marrón, increíble fuente inspiradora, los cuadernos de mi infancia, la forma descontrolada de la escritura y la imagen, el absurdo puro. Imposible reconocer algo que este en mis cuadernos, no soy yo, pero una etiqueta en la tapa reza mi nombre y segundo B. Yo siempre fui de B, y éramos los mejores, no como los de A, que eran más brutos, fríos, y menos los de C, los freakys sin onda, los que a nadie le importa. Yo era de B, los guapos, amables, amigo de los amigos y de las maestras, los maricones, claro. Los débiles pero que no se note, los que estábamos en el medio del freaky y el frío alumno de colegio inglés de barrio, si la asociación, mi amor, a esta altura, te parece muy forzada, no dejes de decírmelo o escribirme o mandarme un burofax, digamos que los de B éramos los políticamente incorrectos pero muy apreciables, queríbles, por tanto, nos salvábamos con nuestros encantos gays y de don de gentes, que a esta altura, creo que es casi lo mismo, el don de gentes y ser un poco maricón, no por eso culoroto, sino maricón como concepto, si es que cabe conceptos en este mundo de pijas, chongos y marcha del orgullo, que tan bien nos la pasamos todas, no? claro, así, así, un poquito más duro, un poquito más freaky, un poquito más C, cada vez menos B me fui poniendo en la vida, cada año mi vida se iba a la C, descenso, desmejoría, seguro, no suena bien, no me suena la campana de la popularidad ni de la comida está servida. Entonces deviene la crisis personal, la reinvención mítica de uno mismo, el abandono del minimalismo y el comienzo de una vida más genuina, por tanto, más plagada de riesgos y abandonos, plena de locuras y abismos, la certeza que nada importa al menos que uno lo decida, el infinito camino de las emociones, de novia, de novio, de nada, no hay de que. Deviene la autobiografía, la mirada indiscreta de mis trapitos, la repetición furiosa, la repetición como idea revolucionaria y en el fondo, sin salida. Y leo las mil y una hojas de mis cuadernos de la primaria con repeticiones fantásticas y dibujos postneodadaistapatagonicocruzaconovejagallega. Los cuadernos de la escuela, los cuadernos de inglés, prueba concreta que no recuerdo nada, no soy eso ni lo otro, yo no escribí eso, ni sabía tanto inglés con ocho años, que no entiendo porque el cuaderno de inglés es verde y el de castellano, azul, y que me pareciera tan normal y natural hace 21 años atrás, nada es reconocible, salvo los dibujos, los colores, las formas que fueron trazadas, sí las reconozco. Son mías, las puedo ver, llego a sentir el movimiento de mi mano. Me parece más natural que miles de fotos. Los dibujos de mi infancia hablan de mi, soy yo, lo veo, sensación 3d única, que ningún otro formato de la memoria, o recuerdo o testimonios o los 32 renglones semióticos que me voy a ahorrar, claro, digo que ninguna otra forma del olvido-recuerdo me ha generado esta emoción 3d, como ser la foto, super 8 o relato mítico de relatores estupendos. Los dibujos es el estímulo mas violento. El trazo rojo como idea revolucionaria y abstracta de mi condición. Una bizarra perspectiva y por tal, un extraño uso del espacio. Síntesis incapaces de dar cuenta con el todo de una idea pero no por eso dejan de ser interesantes, intrigantes por la subyacente energía del trazo. La convicción de lo indescifrable. El amor al acto en cuestión. La entrega absoluta al dibujo que hace tu boca al besarme, el trazo de tu mirada destellante hinchada de amor y pasión. Te dibujo, anarquía de la forma. La alegría de poder dibujarte en mi cama, una y otra vez, todo el rato, repetición preferida, la más lindas de mis repeticiones, liberada de la obsesión del trazo perfecto de dibujante profesional, lejos del virtuoso y más cerca de un improvisado dibujo realizado en el aire por un mago.


Muchos quedaban vivos, y se escondían en los pueblos cercanos, los colgaban del puente, agarrados del borde, y les cortaban los dedos y caían, y les disparaban y se ahogaban, pero algunos quedaban vivos y se escondían en los pueblos cercanos, dios mío, la calor, me mata la rodilla, que le vamos a hacer, algo hay que tener, no? más arroz con leche? Los de la República tampoco eran unos santos, yo he visto cosas, Manuel, cámbiate la camisa, Franco era así de petizo, no tanto Manuel, sí, lo tuve muy cerca, era así, si seguimos la descripción de Franco, por parte de mi abuelo, Franco es un enano de circo, literalmente. Lo fue, claro. Tienes que poner en remojo el arroz la noche anterior, que no quede nada de almidón, una de arroz y tres de agua, el arroz con leche no tiene que tener mucho azúcar porque sino es muy pesado por eso le pongo una cucharadita de sal al agua cuando hiervo el arroz, ay! qué calor, tengo rodilleras, abro la puerta del baño para que entre fresco. Concatenación de temas, conceptos, mi abuela es capaz de asociar lo imposible, salta de una esfera a otra, Ana, ex novia fantástica que quedará en los corazones de todos los familiares y amigos de Buenos Aires, Ana, la mejor, la más buena, la novia, la mujer, mi mujer, la que todos conocieron y vivimos y muchas gracias por todo, llamo cuando llegue. Mis abuelos quieren a Ana, claro. Parlamentos esquizoides, donde hablo de la tortilla de Joaquín, tuya amor, esa misma, y luego deviene un enorme párrafo de Ana y qué lástima que no siguió lo tuyo con Ana, lamento de un hombre que cumplirá con su mujer Amelia, mi abuela, 60 años de casados, cumplen el 12 de agosto. Yo les cuento que con Ana ya no nos hacíamos felices, que quería estar solo, que ahora tengo un novio, hombre, gay, si eso, todo eso, a un hombre que paso por guerras civiles, campos de concentración, inmigración pura y dura, crecimiento en Argentina país de locos y violentos, absurdos arrebatos de electro shocks en la realidad de este buen hombre y buena mujer, mis abuelo. Cordialmente mi abuelo se ahorra el discurso de para tu abuela y para mi no siempre fue color de rosa la relación. No aclares, abuelo. Gracias. Sos enorme. Emoción, solo emoción. Estar el 12 de Agosto, y van más las locura, los deseos. Té imaginás? Pero todo no se puede en la vida, qué le vamos a hacer, llamá cuando llegues. Los tres en la playa, en un parador, mi abuelo ligando con la camarera, que quiere que ligue conmigo, reiteradas visitas durante dos días al mismo sitio hace que, provoca me, siento me con una relación formal con la camarera, mi abuelo insiste, mi abuela apuesta, me aclara que fue Miss Mar de Ajo hace unos años, cuántos, pense? Puto remilgado, eso no se piensa. Luego de reiterados encuentros, pienso que nunca estuve con una Miss algo, a lo sumo con una Mademoiselle pero no con una miss, el abuelo lo sabe, o creo yo, insiste y ya somos casi novios, hermosa historia de verano que me queda, un amor de verano, como cambian las cosas, no? Cómo quitarle la ilusión a mi abuelo, que si por él sería, ya nos hubiera casado, o se la hubiera hecho él, digo, que ese hombre se lo ve tan excitado que no puedo ser descortés, amor, creo que me voy a casar con esta camarera ex miss Mar de Ajo, pasaré la luna de miel en el hotel estilo art deco llamado Hotel Marcela, ventanas raras, un diseño desmedido para la zona, tanto como pasarme la luna de miel y todos los años bisiestos comiéndome un coño de una miss, flagelo de un bisexual, homosexual, heterosexual, todo eso soy, somos y seremos, por el fin de los días, amen. El arroz debe hacerse despacio, lentamente. Hacer un arroz con leche con mi abuela. Happenings constantes, ir a la playa con estos dos viejitos, al supermercado, comer, dormir, caminar, poner el azúcar y la leche, una vez hervido, apagar y tapar, remover una y otra vez las emociones, los recuerdos, sin orden ni ley, el arbitrio de la memoria, el azar de la asociación, el discurso oral como lo más vivo de la lengua, de la vida, la capacidad de reinventarnos cuando hablamos. La palabra como ideograma, los recuerdos de mi abuela como ideogramas chinos, como los que nos tatuamos vos y yo, amor. Emoción de un marinero, como mi otro abuelo, muerto hace poco, yo en Madrid, no poder abrazar a mi madre, a mi abuela María, distancia, aceptación y el tiempo pasa y nos vamos poniendo viejos, gracias a la vida que me ha dado tanto, y más y más maravillas del cancionero internacional que de forma tan cutre a dado cuenta de las lindas emociones que conforman la vida absurda de un ser humano en este mundo quebrado y penoso. No se que sería de este mundo sin vos, sin estos happenings, sin Bob el constructor, Easy y su dinero, y mi sobrino, eterno enano inspirador, hermosa locura de mi vida, que tengo ganas de apretarlo y morirme cuando me despida de Juanma, de mis abuelos, de mucho amor que hay por acá y que no se puede gozar a 11000 kilometros, que no pasa nada, lo elijo, se aguanta, así es la vida, cuándo volvés? Pensás volver? Pregunta constante, tímida, sin agresión, desde el amor, sólo dos abuelos que preguntan sin daño alguno, solo amor, amor, otro día más sin vos, no se aguanta. Estar solo, que raro se me hace ahora, con lo bien que lo llevaba, che. Ir probando si le hace falta azúcar o más leche, remover, todo el rato remover, compramos la vaca para criar a tu padre, el maoísta, el que se caso con mi madre, el que está enojado conmigo ya no se sabe porque pero que más da, es un hombre fantástico, único, lo admiro por los cuatro costado, la suerte de tener un padre así, de haber sido hijo de la Revolución y no morir en el intento, la vaca daba leche fresca, pesada, tu padre por eso salió como un toro de fuerte, la vaca de mi padre, otra imagen increíble, y esa leche asquerosa, pero fuerte, claro, es que no teníamos mucho en esa época en Galicia, éramos pobres, la emoción de un pasado mítico, de campo, campo gallego, y yo que te escribo en el portátil en Mar de Ajo, vos en Madrid, yo que gasto cientounpesos en un llamado, que no puedo estar sin vos, quiero reírme con vos, de vos, para vos, que lo miras por internet.

2.27.2006

revolución!





Revolución, deviene la evolución, sigue la devolución. O al revés. No me queda claro cuál es el punto de mira de una maestra primaria, de la educación que tan bien supimos conseguir, coronados de norias, toboganes y cumpleaños en Pumper Nic. El germen de la revolución está en los cuadernos primarios, en los primeros ensayos con la palabra, la palabra como imagen y todo un mundo fabuloso de comprensiones y lecturas ahora imposible de tener. Escritura Punk. Estética Trash. Espíritu Dadá. Recuperar lo quitado, lo no conciente. Releo mis cuadernos de primaria, fascinado antes las formas descontroladas de la caligrafía, el uso del espacio y el binomio contenido-continente. La repetición automática como eje central de la educación, anulando toda posibilidad reveladora que tiene la repetición de un ideograma. Se repite la misma palabra para fijarla a través de un método dudoso, donde la palabra queda tatuada en el cerebro a base de litros de tinta barata 303, pero lejos queda de poder leer la repetición como una forma, como un todo absurdo revelador. La cuenta de 12 + 24 habita en el mismo espacio anárquico de cinco frases sobre Walter. Walter va a lo de sus abuela. Walter es mi amigo. Walter maneja el auto de papá. Quién es Walter? No importa. Sólo importa la W. Punto. Pero quién es W? Hay un ciudadano K. Hay un ciudadano W? Por qué va a lo de su abuela, en coche, mi amigo, Walter, por qué, Walter? Los dibujos no tienen perspectivas ni puntos de fuga alguno. Flotan entre renglones, únicos granaderos capaces de controlar el caos idiogramático del alumno Walter. Por qué tiene que ser así, Walter? Por qué no asociar, mezclar, jugar con la suma de Walters a la historia. No, comprimir, aislar, imposibilidad de relacionar. El azar como parte fundamental de la formación, una idea revolucionaria y simple, acabando con la mirada conservadora del contenido y repetición replicante. El dibujo como idea, como palabra. La palabra como dibujo, sin miedo a ponerlo todo en duda y empezar nuevamente otra hoja. La acumulación de sensaciones. No negar la emoción en la formación de una palabra, de una idea, alumno tierno, campo de cultivo de enfermedades virósicas que devendrá en vicios y rigidez discursiva si no nos detenemos a tiempo. Revolución, se desata la mirada desplazada, los alumnos se pierden y deben reinventarlo todo, maestros gozando con el descontrol y creciendo en la furia de lo nuevo, entre primeras patadas, agitadores minúsculos. Fantasías constantes me genera Juanma cuando pienso en su futura educación. Le compramos la play station? Cuál será la lucha? Hay lucha? Siempre la hay. Cómo conservar la relación que tiene mi sobrino con Bob el constructor? Es bueno que Juanma se entere que no puede ser amigo de un dibujo, de un coche de 300 pesos de Lego? Eso es lo que pasará? Dejará de ver repetidamente los mismos dibujos, una y otra vez? La repetición tendrá un valor nuevo, más pobre y represivo? Claro, no lo se. Y mi hermana, la que logró burlar la generación barbie con una barbie en la mano, me dice con un rifle de aire comprimido de amor: Al final, no pasa nada. Revolución grito, por las dudas, quién es Walter?

2.13.2006

generación barbie!


La Barbie es bárbara. Nada está librado al azar, todo encaja en su cuerpo de diseño. Tetas sin pezones, concha sin ranura, culo sin raya, ojos eternamente exaltados por un tiro de cocaína mal nutrido, piernas sin pelos, pies en punta, boca a la espera del pene de Ken. Ken, guapísimo, decían. No lo se, no me acuerdo, yo no fui, no es verdad, No! Yo no jugaba con las barbies de mi hermana. No lo voy a repetir más, yo no jugaba con las barbies de mi hermana y me metía entre sus amigas, las de barbie, las de mi hermana, mi hermana no era barbie, creo que nunca le gusto jugar con esa inmunda muñeca, frígida y descerebrada. Mi hermana leía, escribía, miraba, callaba, pensaba y se acostaba. Yo NUNCA jugué con las barbies! O La Barbie. Es un gentilicio La Barbie? Generación Barbie. Caterva de niñas estúpidas, que pasaban el día entre cuentos de hadas de madrinas zorras y muñecas articuladas, que desarticulaban toda posibilidad de un mundo mejor. La Barbie y El Mao coexistieron en mi hermana, en mi. No! Yo nunca jugué con La Baribie. Te imaginas un Mao articulado? El Mao articulado. El Mao, familiar, cordialmente revolucionario y agitador. El inodoro del Mao, la nevera del Mao, los calzoncillos del Mao, el tanque del Mao, el fusil que debe ser empuñado para hacer una guerra porque solo empuñando otro fusil se acaba con los fusiles y así, hasta la eternidad como los cuentos de las mil y unas noches, o hasta Irak o La Villa 21. Mao en la villa 21, articulando una revolución pro iraquí de Barbies. Me aburre este surrealismo que no es tal. Lo dejo. Porque me recuerda a la última vez que leí un periódico argentino, ayer, y todo me parece gracioso. No quiero que me parezca gracioso. No quiero que me parezca. Sólo quiero que me duela. Dolor, único motor de nuestras vidas, de la existencia de La Barbie, de Mao y de Irak. Esto lo dijo Gombrowicz. Y me dicen que tengo dilatación de los senos de la aorta. Te lo repito, mi amor? Degradación de los pechos que me ahorca. O mejor aún No! Paro. Otra vez surrealismo maltrecho. Trato hecho: lo confieso, pero a cambio que me entreguen a Bob esponja, Bob constructor y una pizza. El helicóptero te lo podés guardar, me voy en la Mac de Bob gay, escándalos incluidos en los Estados Unidos de América, con mucho acento en la A que es esdrújula, como hijosdéputa represores de mierda que condenan a un dibujo, el de mi sobrino para colmo de males, porque el protagonista es gay, el amigo es gay y todo cuanto personaje este dando vuelta o poniendo un ladrillo, es gay. Claro, es exagerado. Amanerado y absurdo. Pero no deja de ser agitador y original. Te decía: confieso, Yo Jugaba con La Barbie. Yo Coleccionaba Papeles de Carta. Yo Bailaba como Rafaela Querra. Entreguen la pizza, entreguen a Bob, che! Loco, qué pasa? Bob y yo nos la comemos, sin acento, y me la banco. Cuál es, loco? Si, juntaba papeles de carta, rosas, con flores, de toda mariconada y orterada que te puedas imaginar a la redonda. La autobiografía como vehículo primogénito para la expresión de emociones genuinas. Lo leí. Te lo juro, que yo no invento semejante frase pedorra, yo sólo confieso que es jugado con La Barbie y Los Papeles de Carta Rosa. Carta Rosa, suena un tratado firmado por todos los Bob Esponjas del mundo, por un mundo de gruas, obreros musculosos y mucho y mucho petardo naif bailando en alta voces de discotecas. Claro, de La Barbie al petardo de Discoteca, un solo paso. Y ahí estamos, con la caja de La Barbie de, de, de mi hermana? Mentira! Yo nunca jugue con La Barbie ni tengo deseos de conocer a Bob Constructor. No! La banalidad la han hecho papilla y nos alimentan como bebes recién cagados. Otra frase horrible, frase objeto. Violencia de genero, qué genero sería esto que escribo y te digo y te cuento y para qué te cuento y te digo, si ya lo sabes todo de mi. Ah! En La Generación Barbie debe estar la respuesta.

mascota





mascota

1. f. Persona, animal o cosa que sirve de talismán, que trae buena suerte.

juguete






1. m. Objeto atractivo con que se entretienen los niños.
2. m. Composición musical o pieza teatral breve y ligera, que la mueve y maneja a su arbitrio. Juguete lírico, cómico, dramático.
3. m. Persona o cosa dominada por alguna fuerza material o moral.Juguete de las olas, de las pasiones, de la fortuna.

mis playmobils



Bob esponja, Mac, Bob constructor, Easy, Playmobils, Juanma, Yo.
Un relato repentino y absurdo nace de la mano de juanma, repite frases una tras otra, repite lo que se le dice, hace, no hace si no se le dice y al decir, no hace. La mano nunca suelta un objeto, cada uno lo lleva a otro relato y más y más uno, más dos y son tres. ¿ Dónde está el punto rojo, juanma? Mis playmobils se mezclan con los de él, mis playmobils. Se deshace en mi aliento cualquier tipo de familiaridad con esos objetos, mis playmobils. La necesaria reconstrucción de una fantasía, pienso y me remonto, me monto al sonido interminable que produce la mano de juanma en el flipper narrartivo, el discurso automático del replicante devenido en capataz de playmobils y amigo de Bob esponja. Un extraño círculo se cierra entre Bob y mis playmobils, mis playmobils, mis objetos. Qué son mis objetos? Mis objetos? Objeto. Busco y no encuentro el objeto. Entonces no busco bien, me acerco y pandemonio de ideas y formas olvidadas. Encuentro fortuitos con cosas. Qué Cosa? Una adaptación de disney del recuerdo proustiano. Inevitable: agarrámela con la mano.
Fantasía adulta sobre un mundo de objetos pasados de rosca, oscos en sus formas, una estética inmunda que me produce más fantasías. Mis objetos. Mis playmobils.

objeto


1. m. Todo lo que puede ser materia de conocimiento o sensibilidad de parte del sujeto, incluso este mismo.
2. m. Aquello que sirve de materia o asunto al ejercicio de las facultades mentales.
3. f. Todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta.
4. f. Objeto inanimado, por oposición a ser viviente.




2.11.2006

mirá!



Básicamente no entabla un diálogo como estoy acostumbrado, se generan momentos de absoluta locura lingüística, dónde no hay ni puntos ni comas ni nada parecido a la retórica clásica de comunicación. La interpretación aleatoria, la asociación mediante recursos nunca antes utilizados, la ingravidez de la palabra se instaura con un aura a su alrededor, produciendo en mi un placer increíble, un desconcierto digno del génesis. quiero más, todo el rato, bob esponja, bob constructor, este es el tracto, tío, mira, y una y otra vez, miro, lo mismo, y siempre cambia, porque lo que miro son sus manos, sus ojos plenos de furia por vivir, por descubrir todo lo que se le acerque, tío nicolás, tío, tío colas, tío, maravillosa palabra que acaba de nacer en mi, tío, una vez, tío. Mi sobrino, es mío? Qué locura es esta? Qué es esta vida que esta rompiendo en este inmenso mundo impersonal en el que me muevo? La fragilidad se instaura ante mí, la impaciencia del tiempo filtra mi libertad pajarona, burlona, tío, sobrino, Juanma, Nicolás, tío, creo que me obsesiona una vez más. Miro y repito, me repito si esto tiene alguna explicación más? Yo soy su tío y él mi sobrino. Bob esponja que sería mío? No se separa de él, quiero conocer a bob esponja, quiero que salga de la tele y en plan cutre tengamos un encuentro los tres, mi sobrino, bob esponja y el tío. Qué trío, qué fantástica asociación nunca vista por estos horizontes, lejos y cerca de todo esto que no puedo dejar de procesar on line, mirá! Lo pinte de violeta. Es azul, me pregunto cuando Miro. Mirá! Una y otra vez, la obsesión por mirar. Tenemos la misma fijación, mirar, miro todo el rato la gente, los carteles, estoy sufriendo una increíble fascinación por esta ciudad, de paso, rápido, sin puntos ni comas ni formas fijas, como te escribo, como me escribís, con la prisa del reportero, del bombero, de bob esponja, la prisa de un fotógrafo, una vez más: Obsesionado por el instante perfecto, esa idea abstracta que se genera en el disparo de una cámara de foto fija, una idea tonta llena de ilusión y magia, que no conduce a nada más que a la religiosidad del acto, del ritual de lo banal de un mecanismo fotográfico, mecanismo de la palabra como foto, tus palabras, las mías, la intensidad del instante, Mira! Joaqui, Mira! Nico, tío, joaqui, tío joaqui, bob, mirá! Todos miramos, tarde, paso el instante perfecto, el punto de la recta, puntos que forma la recta final, o principal, o inicial, puntos que formas instantes perdidos de una época genial, recuerdo de un recuerdo que ya no recuerdo como me meto en los vericuetos de mi tontería lingüística, plena de escudos traba lingüísticos, inconducentes, incandescentes también. La grandilocuencia de los sentimientos hace lo que todos llamo cursi, o no, no sé si persigo llegar a la autobiografía, al desgarro de la intimidad frente al ojo público, como idea máxima de lo genuino condenando todo lo rococó y ñoño, la exaltación de la vulgaridad, de la lengua oral, del orador inexperto, que persigo? Mirá! Bob esponja me abraza y llora, no quiere absorber más las fantasías de mi sobrino Mira! Yo le ruego que un poco más, que lo entiendo pero que también hay que entender a mi sobrino, a mis abuelos, a mis padres, a mi tío, al tío Nicolás, todos absorbemos un poco, somos todos Bob Esponja. Eso es la familia, eso es amor, eso es algo que no tengo ni idea que es pero que estoy aprendiendo. Mirá! Y si en realidad, lo que busco es la despersonalización más aguda de mi mundo? De mi Mira! Mirada absorta que intenta escapar del lugar común, siendo hijo de la revolución maoísta en Argentina, lo común, comunista, y puedo enterrarme una vez más en la autobiografía, o jugar a que Bob esponja es Maoísta, que es Mao, quién es Mao? Bob, quién es Mao? El abuelo nos lo contará? Mirá! Bob esponja sigue en la tele y arma, construye, tiene sponsor, Easy, grandes superficies de ventas de artículos de construcción, mira! Easy! Mirá! Bob parece triste, parece que lo lleva mal lo de absorber indiscriminadamente la ilusión de mi sobrino, aguanta, aguanta te digo, Bob, yo aguanto. Todos lo hacemos, aguanta Bob, porque es mi sobrino, porque me pongo chungo, porque me despersonalizo y solo me importa esta vida maravillosa con dos patas gordas que corretea por mi casa, la de mis padres, la de mi hermana y su marido, la de Bob. Otra vez la autobiografía, cursi, personal, personalización de ideas abstractas. Ser capaz de expresarse a través de números, formas y colores es una idea valida? La obsesión es tratable? Debo tratarla bien, mal, pegarle? Hay violencia de genero? La tipificación es cursi? Es posible pretender el instante perfecto? O es como estar lindo para ir a una fiesta? Se pueden asociar estas dos ideas? Es posible asociar a bob esponja, a tío Nicolás y a mi sobrino? Podemos llegar al punto en el que un discurso se descontrola y no mola? El cardiólogo me dijo que me cuidara los diente. Es posible asociar mi corazón con mis muelas? Es posible encontrar alguna respuesta, en general?

2.10.2006

extracto





``el héroe se ha vuelto incapaz de alcanzar sus pensamientos, está reducido a no ver desfilar por él más que imágenes, un exceso de imágenes contradictorias le han robado su espíritu´´

fast





fast: adj (-er, -est) 1 quick; rapid: a ~ train/horse; a ~ draw, of a gun from holster. 2 (dated) (of a person, his way of living) spending too much time and energy on pleasure and excitement; dissipated: lead a ~ life; a ~ woman; ~ society. 3 (of a watch or clock) showing time later than true time: My watch is five minutes ~, eg showing 2.05 at 2.00. 4 (of a surface) promoting quick motion: a ~ cricket pitch/billiard-table. 5 (of photographic film) suitable for very brief exposures.

repetición de voz en off

cuántas horas nos quedan? sólo 12 horas, pero hay que contar las previas al embarque, porque no tengo ganas que vengas hasta el aeropuerto, pienso que seria bueno que nos vayamos a la cama ahora, poder tocarte y gozar de la última paja de la última mamada de la última pero nada, seguimos hablando, o escribiendo, y los minutos pasan y todo me parece mas natural querés mas vino, amorcito, claro, dale, tu vaso? ahí estas, sentadito, con esa espalda y nuca hermosa, pienso en esa nuca, nuca, todo el rato la nuca, no hablas, no me miras, solo escribís me encanta, me encanta, te encanto, tonto, no lo podemos evitar, me vuela la cabeza, pleno de fantasías y locuras, te participo? así habla la mama de un amigo, te participo de tal o cual cosa, me encanta como habla esa mujer, en general me gustan como hablan las mujeres grandes, grandes de todo concepto, sobretodo en la edad, te participo de mi edad? para qué? por qué? no lo entiendo cómo llegamos al punto de tener que separarnos mañana, al que quiere celeste que le cueste teme decían, sólo a partir de la saturación de una idea o palabra o ideograma es posible el minimalismo de la idea? cuál es la forma de mirarte en este momento y que nos vayamos a la cama? no, gracias amorcito, no quiero mas vino, me voy al baño, baño, miro al espejo y me río por lo tonto de todo, por lo natural de la situación, que probablemente sea lo más natural que atravesé en los últimos días, y mira que voy al mercado para comprar fruta pero me parece que es lo mismo que en el supermercado, nada es natural al fin y al cabo, salvo esa espalda que no se da vuelta, que sigue escribiendo, a 12 horas de mi vuelo, a vuelo de pájaro busco la forma de salir de esa situación que solo puedo recordar y contarla, para que se vuelva idea, forma, forma en la que miro las cosas desde que te conocí, una asociación inevitable, otra forma de pensar, crear y sentir, asociar, socios, ideas asociadas, parece que todo encaja, tan sólo repetirlas y listo, el lenguaje encaja y empieza la tontería, los adjetivos, la virtuosidad de lo cutre, lo que rebuscado se muestra más profundo aparenta ser, te espero en la cama, diferentes camas y lugares? a qué hora pongo el despertador? no quiero que vengas, quedate en la estación, vas a estar muerto mañana, tarde, noche, ciudad, pueblo, en todos lados me pajeo con vos, tocame, te toco, es como una idea constante, lo de la saturación que teme decían antes, la repetición aunque no sea igual una a la otra, el orden de los factores no altera el producto, el orden, el orden, no lo entiendo el orden, nunca pase de esa parte de la máxima, estoy cansado, claro, y vos también, cuanto dormimos ayer? poco, poco a poco, me suena eso que teme decían, aparece la repetición como recurso, como dador de sentido, donante de sangre enferma que le pone salsa al laboratorio, experimento que trato de seguir juntos, una y otra vez, como factores que se suceden y se alteran, producto de la demencia que me produce tu amor al estallar en mi cama, en estas últimas 11 horas que faltan para irme de viaje, para el embarque, apago la luz? dale, ay! qué bonito, como me gustas, qué bien, che, teme voy a extrañar mucho, ronca, duerme, la oscuridad y el equipo de música quedó encendido en silencio, por qué está todo azul?







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